El origen de Chiclayo.

Después de la ruina de la ciudad de Miraflores de Zaña, de ese lado vino un indígena apellidado Chiclayo, el que se estableció con su familia, precisamente en el sitio donde hoy progresa nuestra ciudad.

Parece que se trataba de un hombre muy vivo y de una inteligencia despierta, pues las parcialidades de Cintu y Collique se reunieron con él,  con el objetivo de facilitar el recaudo de los tributos, denominándosele a la comunidad “Cintu” y “Collique” y a la “Parte Forastera”, que era la que corresponde a la procedencia extraña de nuestros hombres.

Iglesia Matriz

El cacique Chiclayo fue, pues, el hombre de la comunidad y poco a poco el progreso se dejó sentir en ella.  En la ciudad ya había un templo, era la iglesia Matriz y el convento que funcionaba en donde después estuvo el Colegio de San José.  Este pertenecía a los padres frnciscanos.

Sabido es que la histórica Zaña, como buena población española, era muy católica. El instinto religioso había despertado con mayor intensidad allí.  Chiclayo había sufrido tal influencia y po eso, al poco tiempo de instalado, se interesó y obtuvo el establecimiento de la Tercera Orden de San Francisco, la que fundó el convento con dos claustros.

Más tarde, acaso cuando el indigena murió, a estos sitios, en homenaje al ausente, se le llamó Chiclayo.

(De un apunte histórico de la fecha)

Chiclayo

Chiclayo (fundada: Santa María de los Valles de Chiclayo, 1720) es una ciudad del noroeste del Perú, capital del Departamento de Lambayeque, ubicada en la costa norte del país, a 13 km del litoral y 509 km de la frontera con el Ecuador.
Fue elevada a la categoría de ciudad, el 18 de abril de 1835, por el entonces presidente, coronel Felipe Santiago Salaverry. El mismo le confirió el título de «Ciudad Heroica», que ostenta hasta hoy, en reconocimiento al coraje de sus ciudadanos.

Chiclayo (fundada: Santa María de los Valles de Chiclayo, 1720) es una ciudad del noroeste del Perú, capital del Departamento de Lambayeque, ubicada en la costa norte del país, a 13 km del litoral y 509 km de la frontera con el Ecuador.

Fue elevada a la categoría de ciudad, el 18 de abril de 1835, por el entonces presidente, coronel Felipe Santiago Salaverry. El mismo le confirió el título de «Ciudad Heroica», que ostenta hasta hoy, en reconocimiento al coraje de sus ciudadanos.

Un intento de preservar la memoria chiclayana.